“EL ACTO FOTOGRÁFICO”
DE PHILIPPE DUBOIS
El libro nos muestra la vista desde una perspectiva más extensa, ya
no solo como una imagen aislada, sino como el acto mismo de tomar la foto; lo
que implica la decisión de plasmar un momento y una imagen, además de los
procesos técnicos y químicos, como el paso de la luz y la cantidad de tiempo
que se le da, el revelado e incluso el punto desde el cual decidimos colocarnos
al momento de la toma.
Su relación con la realidad,
porque al final se trata de diferenciar
la realidad en todo su conjunto, la realidad que puede mostrar una foto en un momento determinado que ya es pasado y
que ha sido detenido por un acto nuestro, cuando decidimos captar una imagen, tiene
que ver con nuestra historia y quizá con lo que pude significarnos ,al final
podría tratarse de una simbolización del pensamiento y de nuestras emociones,
de tal forma que nos evoque algo dentro de nosotros; también es considerable el
tipo de foto que queremos tomar, la intencionalidad cambia cuando nos
proponemos mostrar una realidad en particular como lo que es en algunos casos
el foto periodismo.
Al final la foto es un acto que nos da
poder, el poder de mostrar la realidad
que queramos no solo en un hecho concreto, también al tomar un paisaje o un
retrato, ya que nosotros elijaremos que parte tendrá más realce, que se
decodificara a una forma de mensaje, a veces tan complejo que solo llegara a
ser recibida por quien cuente con el contexto, habrá imágenes que solo
adquirirán significado entablando un estado a su alrededor, a si la realidad
será relativa. La misma imagen no será percibida de la misma forma por cada persona que la observe, pues
si no tiene contextualización, para algunos no significara más de lo que pueda
leerse solo con la imagen.
Quizá la existencia de lo real o
no real en la foto sea cuestionable pues depende de un sinfín de
consideraciones, un acto más grande que el solo “click”. No solo un corte de tiempo y espacio, el retrato
de algo que fue y que la misma fotografía le imprime esa certeza, un fragmento de tiempo que es irrepetible y un pedazo de espacio que siempre se
mantendrá en movimiento, aunque la noción de movimiento también sea relativa.
Profundiza en la fotografía como
algo más que una imagen, todo un acto que le da un lugar al fotógrafo, pues la imagen por si misma
nos implicaría más que un proceso químico y un acto mecánico y cuando
contemplemos la foto desde una perspectiva más amplia, podemos apreciarla como una obra mucho más compleja donde el
fotógrafo ocupa un lugar primordial,
convirtiendo la imagen en un mensaje de más peso y una forma de mirar
diferente para quien la observa.