viernes, 7 de marzo de 2014

IDEA

Una es una imagen que existe o se halla en la mente. La capacidad humana de contemplar ideas está asociada a la capacidad de razonamiento, autorreflexión, la creatividad y la habilidad de adquirir y aplicar el intelecto. Las ideas dan lugar a los conceptos, los cuales son la base de cualquier tipo de conocimiento científico o filosófico. Sin embargo, en un sentido popular, una idea puede suscitarse incluso en ausencia de reflexión, por ejemplo, al hablar de la idea de una persona o de un lugar.

Desde cuatro puntos de vista se suele realizar el análisis del término “idea” en casi todos los tratados: lógico, ontológico, trascendental y psicológico. Las ideas son entendidas en un sentido lógico cuando se las equipara a un concepto. Adquieren sin embargo un significado ontológico cuando se las equipara a cierta realidad o materialidad. En este sentido tradicionalmente se suelen hacer sinónimos los términos ontología y metafísica. Pero a pesar de que la propensión a identificar los dos términos está muy arraigada en nuestra tradición cultural, presumimos, sin embargo, que tal identificación es insostenible, pues ambas transitan en dimensiones distintas, aunque combinables entre sí. El término metafísica puede ser entendido como el modo sustancialista e inmovilista de entender la realidad como un todo. En este sentido podría hablarse de una ontología metafísica, pero sin que el término quede privatizado por este adjetivo. El sentido trascendental se suele aplicar a las ideas cuando se las sobreentiende como posibilidad del conocimiento. Por último, cuando se aplica el término “psicológico” a las ideas se las suele equiparar con cierta entidad o representación mental.

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